Preguntas frecuentes
Dudas habituales antes de empezar un proceso de orientación educativa familiar.
¿Es terapia?
No. Brúixola Familiar es un servicio de orientación educativa familiar. No hacemos diagnósticos ni tratamiento clínico. El trabajo se centra en ayudar a los adultos a ordenar pautas, límites, rutinas y criterios educativos en casa. Si durante el proceso se detecta que hace falta una atención clínica o especializada, recomendaré derivar al profesional correspondiente.
¿Quién asiste a las sesiones?
Las sesiones están pensadas para los progenitores o adultos de referencia. Los hijos no asisten a las sesiones, porque el trabajo se centra en ayudar a los adultos a revisar criterios, pautas y respuestas educativas en casa. El objetivo es que los adultos tengan más claridad sobre qué hacer, cómo actuar y cómo sostener las decisiones en el día a día.
¿Tenemos que venir los dos progenitores?
Siempre que sea posible, es muy recomendable que participen los dos progenitores o adultos de referencia. El cambio educativo empieza por los adultos, y compartir criterios ayuda a dar una respuesta más coherente en casa. Se entiende que, en algunos casos, uno de los dos no pueda asistir. Aun así, la recomendación es intentar venir los dos siempre que se pueda.
¿Las sesiones pueden ser presenciales y online?
Sí. Las sesiones pueden ser presenciales u online. Siempre que sea posible, las primeras experiencias se pueden plantear de manera presencial en Andorra, pero también se puede valorar el formato online según la situación de la familia, la disponibilidad y el tipo de acompañamiento.
¿Y si no sabemos qué servicio elegir?
No pasa nada. La primera llamada gratuita no implica ningún compromiso. Es simplemente una conversación breve para conocernos, escuchar qué está pasando en casa y ver si Brúixola Familiar os puede ayudar. Si creéis que os puede ir bien, después podremos valorar qué formato encaja mejor con vuestra situación.
¿Qué duración y frecuencia tienen las sesiones?
Las sesiones suelen tener una duración aproximada de 60 minutos. La frecuencia dependerá del servicio escogido y de la situación de cada familia. Habitualmente, se deja un margen entre sesiones para que podáis aplicar las pautas en casa y después revisar qué ha funcionado, qué ha costado más y qué hay que ajustar.
¿Cuándo veremos cambios?
Depende de cada familia, del reto que se trabaje y, sobre todo, de la constancia con la que se apliquen las pautas. El objetivo no es cambiarlo todo de golpe, sino empezar a ordenar pequeñas cosas que pueden mejorar el clima familiar de manera progresiva. La orientación solo tiene sentido si después se lleva al día a día.
¿Podéis orientar a familias con hijos con necesidades educativas específicas?
Sí, siempre desde un enfoque educativo y familiar. No se hacen diagnósticos ni tratamientos clínicos. El trabajo se centra en ayudar a los adultos a adaptar pautas, rutinas, límites y estrategias educativas a las necesidades del niño.
¿Todavía tienes dudas?
Reserva una primera llamada gratuita de 20 minutos, sin compromiso, y hablamos brevemente de vuestra situación.
